15.9.15

Bigas Luna, el pintor que va fer cinema

Juan José Bigas Luna (Barcelona, 1946 – La Riera, Tarragona, 2013) com a cineasta no necessita gaires presentacions: director nombroses vegades guardonat i autor, entre d’altres, de l’anomenada Trilogia Ibèrica, formada per Jamón, jamón (1992), Huevos de oro (1993) i La teta y la Luna (1994). Menys coneguda, però, és la seva faceta com a artista que, de fet, arrenca a la dècada dels setanta, uns anys abans de rodar Tatuaje (1976), el seu primer llargmetratge.

Prové de l’interiorisme i del disseny industrial i debuta com a videoartista i investiga en el cap de l’art conceptual i les tecnologies de la imatge. Malgrat la seva extensa i aplaudida carrera cinematogràfica, Bigas Luna, fill de pintor, no es va amagar mai de reconèixer que la seva gran passió era precisament la pintura. Al cinema, és sabut, explota l’erotisme a tots els nivells; al llenç, en canvi, aposta per una pintura orgànica, es rendeix a la natura –el seu taller està entre horts, a Tarragona–, investiga textures i experimenta amb el deteriorament de les seves pròpies creacions.



Després de rodar Angustia (1987), el cineasta es retira a pintar al seu particular refugi, abans de tornar a treballar per a la gran pantalla. Aquest camí d’anada i tornada serà recurrent al llarg de tota la seva vida. El cinema li donarà èxit i reconeixement, però, així i tot, no deixarà mai de banda el videoart, la pintura i la fotografia. És justament al mig del camp de Tarragona, on neix Salomó, un espai creatiu que pren forma amb la col·laboració de l’amic i galerista Pere Soldevila i de l’artista italià Paolo Maggis. En aquest context apareix Bioners (“amants de la vida”, segons Bigas Luna), una plataforma des d’on es promouen tot tipus d’activitats culturals.

La Fundació Vila Casas presenta, del 21 de setembre al 20 de desembre, a la seu de Can Framis, a Barcelona, l’exposició Bigas Luna. Una de Bigas i una de Luna, amb una selecció de peces de l’artista. Com escriu Glòria Bosch, comissària de la mostra, al text del catàleg, “Li agradava dir-se creador del temps i les seves interpretacions constitueixen un autèntic assemblatge on es viuen les contradiccions, els diferents ritmes narratius que donen visibilitat en aquest encreuament extraordinari de pintura, cinema, fotografia, escriptura, ciència, tecnologia... Bigas Luna s’interessa per una alquímia entre els pensaments, les coses i els fets, un sentit que –segons Rotelli– l’empeny a buscar altres llenguatges”. En una de les seves peces, on la lletra, l’escriptura i el paper hi tenen un pes important –dibuixa sobre vells guions o fa anotacions en fulls amb dibuixos–, el polifacètic artista, escriu la màxima: “El desig de triomf significa gairebé el mateix que la por al fracàs”. Una manera d’invocar, de nou, les muses i seguir, sigui com sigui, creant. 

___

Publicat a Revista Bonart, agost-setembre-octubre de 2015

18.8.15

Algo huele a podrido en Dinamarca

“Algo huele a podrido en Cataluña. La patria está muerta”, grita Guillem, el protagonista de L’hort de les oliveres (El huerto de los olivos), poco antes de suicidarse en la bañera, representando así la escena del bello retablo La muerte de Marat de David para, finalmente, morir en brazos de su madre en una suerte de pietà contemporánea. La obra teatral, firmada por el dramaturgo Narcís Comadira y dirigida por Xavier Albertí, puede verse en el Teatre Nacional de Catalunya (TNC) de Barcelona hasta mañana domingo y enfoca la decadencia de una familia burguesa, los Bofill. 

Pero situémonos en esta historia. Todo ocurre en una gran finca con doce hectáreas de olivos. Desde la casa, a lo lejos, se intuye el mar, en las afueras de la localidad de Riudejoncs de las Arenas, un lugar inventado pero que bien podría ser cualquier punto de la costa mediterránea. El disgregado clan familiar, formado por una madre con sus dos hijos (y sus respectivas parejas), se reúne en la noche del Jueves Santo para decidir qué hacer con el patrimonio heredado del padre. En la cena también están invitados el cura del pueblo, el notario y su hija, la criada y el poeta, alter ego del autor. Guillem se ve forzado a elegir entre conservar los olivos y la tierra que le dejó su padre o, presionado por su madre y su hermana, venderlos al mejor postor, en este caso unos inversores rusos que planean arrasar el huerto para convertirlo en un resort de lujo.

“El huerto y la casa son mi patria y la patria no se vende”, asevera el personaje dirigiéndose a su madre, interesada en deshacerse de la propiedad y, de paso, disponer de dinero en efectivo. El inicio de la trama de esta historia nos es, pues, tremendamente familiar. No sólo por el fantasma de Shakespeare que sobrevuela la frase que grita el protagonista antes de suicidarse, sino por la cultura del pelotazo que hoy sabemos que fue responsable de llenar la costa española de cemento, entre máquinas excavadoras y grúas, en pro del crecimiento de la economía y del PIB. Recalificaciones por doquier, inversiones inmobiliarias extranjeras, construcciones de segundas y terceras residencias, campos de golf en zonas de secano… “La novísima forma de corrupción es el urbanismo y la ordenación del territorio”: el valenciano Antonio Vercher, fiscal de sala del Tribunal Supremo, dio este titular en septiembre del 2003, en la conferencia inaugural del seminario Corrupción: causas, efectos y tratamiento jurídico, cuando nadie quería verle las orejas al lobo. Vercher apuntó, además, que parte de la burbuja inmobiliaria en la que vivía sumida España por aquel entonces se debía a la corrupción. Ningún político, informaron los medios, asistió a dicha conferencia.

“Tu país se ha muerto, vende lo poco que todavía queda y saca lo que puedas”, trata de convencer a Guillem el notario, quien no sólo está invitado a la cena, sino también a repartirse el pastel del negocio con los rusos. Esta idea de “sacar lo que puedas” de una propiedad, unas tierras, un paisaje, es la que ahora se ha trasladado en muchos despachos gubernamentales de la vieja Europa. Precisamente, el documental Europa en venta, dirigido por Andreas Pichler y producido por Point du Jour y GraffitiDoc con la coproducción de Arte France i Rai Cinema, que hace unos pocos meses emitió el programa 60 minuts de TV3, indaga sobre ese hecho: con la crisis económica como pretexto, algunos gobiernos europeos, endeudados, han buscado nuevas fuentes de ingresos vendiendo y, por lo tanto, privatizando parte del patrimonio público y de sus espacios naturales. Restos del muro de Berlín, bosques en Irlanda, islas en Grecia, la gestión del Parque Güell o del Coliseo romano, yacimientos arqueológicos… “Todo es vendible”, se dice en el documental para cuestionar el modo en que los gobiernos se deshacen de bienes que en realidad (nos) pertenecen a todos. A partir de ahí, surgen los interrogantes: ¿Quién decide el valor y el precio del patrimonio? ¿Quién es el mejor comprador? ¿El sector privado es más eficiente gestionando estas propiedades? Son las mismas preguntas que planean sobre el escenario donde se representa la pieza escrita por Comadira. “Todos se han hecho ricos con el hedor y la suciedad del país”, se lamenta nuestro shakesperiano protagonista. “Déjate de patrias y de nostalgias”, le espeta la madre.



Más allá del huerto y de la casa de L’hort de les oliveres, en esta obra con toques de tragedia, vodevil y opereta se interpela al espectador sobre el destino de la sociedad y la cultura europeas. Desde el inicio nos queda claro que en esta historia no sólo están en juego la suerte de unos cuantos olivos y unos millones de euros, sino todo aquello que el protagonista entiende que forma parte de la identidad y la cultura propia y la de su país. El título de esta pieza de metateatro remite a los textos fundacionales de la cultura occidental: por una parte, El huerto de los cerezos, de Chéjov; por otra, la narración de la Santa Cena y, por último, claro, Hamlet, cuyo título original, no lo olvidemos, es La tragedia de Hamlet, príncipe de Dinamarca.

Situémonos de nuevo en territorio español pero retrocedamos unos años, aquellos del boom inmobiliario, en los que se decía que el ladrillo era una inversión segura, un valor refugio, más conveniente que el propio oro: que nunca se devaluaría. En 2004, cuando todavía no éramos o no queríamos ser conscientes de la que se nos venía encima, el artista Daniel G. Andújar (Tecnologies to the People) presentó el proyecto La cultura del ladrillo, una instalación que ilustraba la corrupción urbanística en la zona de la Vega Baja del Segura (Alicante) mediante grabaciones distorsionadas que reproducían casos de chantaje a políticos locales y fotografías del territorio afectado. La pieza se exhibió en la muestra Tour-ismos. La derrota de la disensión de la Fundación Antoni Tàpies (coincidiendo con el controvertido Forum de las Culturas), y en su descripción G. Andújar decía: “Los intereses turísticos de ayuntamientos, promotoras, técnicos y del propio ciudadano han llevado a construir, en la cada vez más ancha franja costera, una acción depredadora cuyas consecuencias no parecen importarle a nadie. Un verdadero muro se extiende ya imparable hacia el interior desde la costa mediterránea. Hay pueblos del interior que están perdiendo su configuración y las características de su entorno; el urbanismo también está siendo bastante agresivo en la segunda fila de playa. Esta actividad turística ha supuesto y supone un impacto ambiental definido y constatado, pero también una transformación y un cambio fundamental del contexto social, político, económico y cultural”.

El 2007 se recuerda como el año del fin de la burbuja inmobiliaria y del declive de la economía (no hace falta entrar en detalles: crisis, desaceleración, recortes, quitas, deshaucios, rescate, reforma laboral…). El despertar del sueño del cemento. Desde entonces, los inmuebles han caído, en algunos casos, más de un 50%, debido a la cantidad de viviendas que hay en stock y a la falta de compradores. Ese clásico incombustible del sistema capitalista: hay más oferta que demanda. De hecho, los encargados del repunte de ventas en la costa son inversores extranjeros. Primero llegaron los alemanes y los ingleses, y ya con la bajada de precios se han animado también los nórdicos, escandinavos y rusos. En la Feria del Salón Inmobiliario Internacional de Madrid (SIMA), que se celebró entre el 7 y el 10 de mayo, dicen que se evidenció un cambio de rumbo. Se ofertaban más de 10.000 viviendas, la mayoría en la costa Mediterránea. Los organizadores aseguran que el sector se está recuperando.

La prensa especializada en noticias económicas anuncia de nuevo que, superada la depreciación de los pisos, vuelve a ser un buen momento para invertir en vivienda, sobre todo en la costa. Menudo déjà vu. Hace unos cuantos años que los rusos han desembarcado con fuerza en el litoral valenciano y catalán. Lo suyo es la segunda residencia de lujo: viviendas que superan casi siempre el millón de euros. El año pasado, un 10% de las compraventas que se realizaron en Cataluña fue con capital ruso, principalmente en la provincia de Barcelona; un 13,21% en la Comunidad Valenciana, donde destaca Alicante. Muchos de estos compradores se beneficiaron del proyecto de mercantilización del permiso de residencia, conocido como golden visa, impulsado por el gobierno español en 2013 y que ofrece el visado a cambio de la adquisición de un inmueble valorado en más de medio millón de euros. Hasta finales del año pasado, 530 extranjeros ricos —ciudadanos rusos, chinos y árabes— han obtenido la residencia en España comprando vivienda de lujo. Pero el gobierno se plantea, ahora, suavizar los requisitos administrativos para llegar a la anhelada cifra de los 2.000 previstos. Vuelve a sonar la fanfarria del Bienvenido Mister Marshall, pero esta vez a ritmo de polca. El dinero de quienquiera que lo tenga —conseguido, además, de la forma que sea, pues ante lo lícito, o no, de su procedencia toca cerrar los ojos— ya está aquí para pagar lo que haga falta. Qué más da que sean huertos de cerezos, olivos o naranjos. Los nuevos compradores buscan sol y playa. Se oyen de nuevo los cantos de sirena sobre el valor del ladrillo, pero el hedor de aquellos años del pelotazo —“en el imperio de la corrupción”, tomando la expresión del texto de Comadira— todavía persiste.

__
Publicat a El Estado Mental, 27/06/15
linl 

15.8.15

Reconeixement als artistes del futur

El premi de pintura internacional de la Fundació Guasch Coranty 2015 distingeix l’obra de Javier Arbizu. Les 40 peces seleccionades es podran veure fins al 29 de juliol al Centre d’Art Tecla Sala de L’Hospitalet de Llobregat.

Javier Arbizu amb el quadre Sense Títol (tremp gras sobre tela) ha guanyat el premi de pintura internacional 2015 de la Fundació Guasch Coranty que està valorat en 25.000 euros. En aquesta peça, l’artista planteja la presència, gairebé invisible, d'espais i cossos borrosos, desdibuixats, quasi imperceptibles. Una tècnica que, segons reconeix, ha esdevingut una constant en el seu treball. “La sèrie a la qual pertany Sense Títol –explica– parteix dels últims exercicis d'experimentació formal que estic desenvolupant a la Fundació Bilbarte. Un diàleg entre fotografia, pintura i escultura que, en la seva hibridació, es pondera per igual la dimensió física de l'obra d'art i l'efecte il·lusori de la imatge”.

El pintor, que resideix a Bilbao i que actualment està comissariant l’exposició micro>MACRO Appunti para interpretar una partitura per La Casa Encendida de Madrid, apunta l’origen de l’obra: “el punt de partida consisteix en la recodificació al medi pictòric i escultòric de fotografies analògiques, procedents d'arxius de Ciències Físiques, especialment arxius Geològics. Imatges que, alliberades de la seva funció empírica originària, se'ns presenten aparentment mancades de contingut, demandant ser articulades”.

Javier Arbizu, Sense títol

El segon premi ha estat per Dibujos de humo #políptico (fum sobre paper de cotó) d’Esther Señor García, del col·lectiu Señor Cifrián, que ha aconseguit 8.000 euros. El tercer premi, també de 8.000 euros, se l’ha emportada la instal·lació d’Alberto Gil Cásedas: "83'27". Uso de los signos ortográficos. Punto/Coma/Punto y coma. Hi ha hagut, a més, una menció d’honor per la peça Sense títol (tinta xinesa sobre paper) d’Imma Ávalos Marqués (Alicia Kopf).

En el segon i tercer premi s'inclou una estada de tres mesos al Piramidon Centre d'Art Contemporani de Barcelona, entitat col·laboradora amb el guardó. Des de la Fundació Guasch Coranty argumenten que “és interessant poder oferir als artistes guanyadors la possibilitat afegida de treballar a la nostra ciutat disposant de la infrastructura que ofereix Piramidon”. A més, el Centre d’Art Tecla Sala de L’Hospitalet de Llobregat acollirà, del 25 de juny i fins al 29 de juliol, les 40 obres dels artistes seleccionats. El dia de la inauguració de l’exposició es lliuren els premis als guanyadors.

El jurat de la quarta edició d’aquest guardó ha estat format pels artistes i comissaris Teresa Badia, Joan Fontcuberta, Alicia Vela, Xavier Grau i Susana Solano.


La Fundació privada d’art Guasch Coranty impulsa aquest premi de pintura internacional que, des de l’any 2008, es convoca triennalment amb l’objectiu “d’ajudar a la creació i difusió dels artistes professionals, menors de quaranta anys i de qualsevol país, que hagin acabat estudis superiors de belles arts”.
___

Publicat a Revista Bonart, agost-setembre-octubre de 2015

13.7.15

El Dalí més autèntic

L’exposició Dalí peculiar, que es pot veure fins al 18 d’octubre a Ca L’Anita (Roses), inclou un centenar de fotografies que Joan Vehí va realitzar al pintor empordanès

Fa uns mesos, Joan Vehí, el fuster de Salvador Dalí, explicava, en aquestes mateixes pàgines [Bonart, octubre-novembre 2014, número 167], com s’havia convertit, amb els anys, amb el fotògraf involuntari i gairebé exclusiu del geni del surrealisme. Per davant del seu objectiu, l’artista desfilava tranquil, s’oblidava de postures i es mostrava –en un entorn de plena confiança– natural; aflorava així el Dalí més autèntic. Ara, el comissari Pere Maset treu a la llum una selecció d’aquestes instantànies que el retratista va realitzar entre finals dels cinquanta i fins ben entrada la dècada dels setanta. Maset recorda que va començar a investigar als arxius de Vehí l’any 2004 i que, amb l’ajuda del galerista Franco Bombelli i del pintor Antoni Pitxot, va poder “documentar les imatges, identificar molts dels personatges i llocs que hi apareixen i conèixer els episodis retratats”.




La mostra Dalí peculiar, inaugurada el 28 de març i que es pot visitar fins al 18 d’octubre a Ca L’Anita de Roses, inclou unes 110 fotografies, algunes de les quals inèdites, on es descobreix “Dalí i els seus espais; és a dir –subratlla el comissari– la manera en què l’artista adaptava l’entorn i el feia dalinià, com en el cas de les imatges de Portlligat o les intervencions al castell de Púbol”. De fet, el fotògraf va poder captar gairebé tot el procés de reestructuració de l’immoble per la proximitat amb la parella. Maset matisa que aquesta exposició, que potser itinera a París, pretén “presentar un personatge molt peculiar, extravertit i divers i, a la vegada, l’empremta que deixava el geni per allà on passava”. Apareix el pintor, al taller, en una sessió de treball contemplant l’obra El descobriment d’Amèrica de Cristòfor Colom o bé rebent el rei Humbert de Savoia a Portlligat. En d’altres, es veu La Chunga ballant, Manitas de Plata tocant la guitarra o el dia en el qual l’artista va llençar al mar una model disfressada de sirena. A més, la mostra reserva un espai dedicat a Gal·la, posant de manera distesa. “Es tracta –conclou– d’una mena d’àlbum familiar de Dalí amb la gent amb la qual li agradava relacionar-se”. Per a Maset aquesta és una exposició “important per a la Fundació Joan Vehí perquè dóna a conèixer i es fa públic part del seu fons, després de no comptar amb el suport de l’Ajuntament de Cadaqués”.

___
Publicat a Revista Bonart, maig-juny-juliol de 2015

1.7.15

Indisposició general. Assaig sobre la fatiga

Martí Peran, el comissari de l'exposició, reivindica, en la societat de la “hiperactivitat nerviosa”, el dret a estar cansat. 

Proposa un recorregut per diversos estadis de la fatiga i la mandra a través d'una vintena de projectes artístics, que van del dibuix introspectiu de Sinéad Spelman o el de les Therapies esbojarrades de Nedko Solakov, als enunciats en forma de pancarta de Javier Peñafiel, passant per Un mundo basado en la evidencia, de Julia Montilla, una maqueta d'una ciutat construïda amb blísters de diferents psicofàrmacs per allò de la societat dopada, activa a base d'estimulants i antidepressius.
Sinéad Spelman, Back drawings (2013)

Peran es demana com representar estèticament aquesta apologia del tedi, enmig d’un entorn que valora a cop de “like” i polzes amunt l’acumulació d’experiències sense importar-ne l’interès, i ho aconsegueix. La mostra obre amb Sans Histoire de Mounir Fatmi, una barrera formada per obstacles hípics on es reprodueixen cites de L’art de la guerra, de Sun Tzu, un tractat de tàctica i estratègia militar que utilitzen moltes escoles de negocis com a guia per tal de millorar la competitivitat i la gestió de les empreses. A mesura que avanceu per les tres sales que acullen aquesta Indisposició general sentireu la lletania del vídeo Untitled (n’en finit plus), de João Onofre, o el monòleg dramàtic Not I, de Samuel Beckett, on una boca crida reiteradament “tot el que estic explicant no em va passar a mi”.


Un escenari que convida a cercar, per tal de sobreviure, alternatives al model imperant, a pensar en l’anomenada lògica del caragol i en les iniciatives entorn de les teories del decreixement que aposten per una producció i un consum sostenibles.

5 estrelles.
Fabra i Coats. Centre d'Art Contemporani. Fins al 31 d’agost.
__
Publicat a Time Out, 24/06/1

15.6.15

Jessica Lange darrera una Leica

L’Arts Santa Mònica acull, fins al 28 de juny, la retrospectiva Unseen, amb un centenar de fotografies en blanc i negre

Jessica Lange (Minnesota, 1949), que els últims quatre anys ha protagonitzat de manera magistral la sèrie American Horror Story, descobreix, al centre Arts Santa Mònica de Barcelona, la seva faceta com a fotògrafa. L’actriu, oscaritzada per les seves actuacions a Tootsie (1982) i Blue Sky (1994), es va formar com a fotògrafa a finals de la dècada dels seixanta, però, no és fins a principis dels noranta, quan el seu marit, el dramaturg Sam Shepard, li regala una càmera Leica M6, que reprèn l’activitat fotogràfica. Retrata els llocs per on viatja i va de gira: Estats Units, Rússia, França, Itàlia, Finlàndia, i, sobretot, Mèxic, un país per el qual sent “una especial predilecció per la seva llum i les seves grans nits”.



A Unseen hi ha tot allò que l’ull i la Leica de Lange han vist. En blanc i negre, sense flaix i gairebé sempre al carrer, a l’aire lliure, buscant personatges anònims i provant de passar desapercebuda, invisible, darrera la càmera. Lange renega de la fotografia digital i expressa el seu gust per deixar-se sorprendre per l’espontaneïtat de cada moment a l’hora de disparar i, després, també al laboratori, revelant cada imatge. En aquesta ocasió s’exposen 111 instantànies, algunes de les quals inèdites, que configuren tres sèries emblemàtiques. Thing I see, realitzada entre 1992 i 2008, ensenya allò que ha vist al llarg dels seus viatges, llocs que funcionen com a pretextos per relatar històries en imatges. Escenes quotidianes, paisatges abandonats, parelles d’enamorats, nens jugant... Mexic esdevé un quadern de bitàcola, un diari d’impressions d’un país que li fascina especialment i on hi torna de manera recurrent; i Chiapas resulta ser un reportatge del carnaval que durant tretze dies se celebra a aquest estat. En concret, retrata la que es considera la festivitat més important de l’any a les poblacions de Tenejape i San Juan Chamula.


L’exposició, comissariada per Anne Morin i produïda i organitzada per diChroma photography, convida a descobrir la passió oculta de l’aclamada actriu que amb la càmera a les mans reivindica aquí la soledat de la seva mirada. Part de les instantànies d’Unseen, que es va inaugurar el dia de Sant Jordi i va servir per donar el tret de sortida a la quarta edició de la Fira Art Libris, ja es van poder veure en diferents espais de l’estat espanyol i l’any 2011 a la mostra homònima que va acollir el Centre Niemeyer d’Avilés (Astúries).

___
Publicat a Revista Bonart, maig-juny-juliol de 2015

5.6.15

Més que vídeos

La tretzena edició de Loop, que se celebra entre el 28 de maig i el 6 de juny a Barcelona, s’articula entorn del so i del col·leccionisme de videoart

S’acostuma a dir que Stamping in the Studio (1968), de Bruce Nauman, és el primer vídeo venut com a obra d’art a un col·leccionista. Ha plogut molt des de llavors i amb tanta tempesta s’han esborrat les prediccions apocalíptiques que situaven la vídeo creació fora dels circuits del mercat de l’art, amb discursos entorn de la manca d’un suport amb qualitats artístiques, la immaterialitat de la imatge i la problemàtica benjaminiana de la impossibilitat de peça única. Enguany, la tretzena edició del Loop, que es ramifica arreu de la ciutat en tres seccions (fira, festival i estudis) i que presenta una selecció de galeries especialitzades, un programa d’exposicions als principals centres de la ciutat i un seguit de xerrades i trobades professionals, dedica l’atenció al col·leccionisme de videoart. Amb el lema What about collecting video art?, Loop vol situar el focus sobre el col·leccionista “com un agent actiu en la promoció de l’art contemporani, compromès amb la comunitat artística, que assumeix un rol pro-actiu dins el món de l’art”. A partir d’aquí, s’articulen les xerrades que se celebren en paral·lel a la fira, del 4 al 6 de juny a l’Hotel Catalonia Ramblas. A més, la cita, que reuneix una selecció de prop d’una cinquantena de galeries, acull, entre les habitacions de l’hotel, solo shows de videoartistes contemporanis, molts dels quals en première. Es mostren col·leccions i col·leccionistes de referència internacional, com Sammlung Goetz (Alemanya), SAM Arts Projects (França), Patrizia Sandretto Re Rebaudengo (Itàlia) i Leal Rios (Portugal). En la mateixa línia, el Cercle del Liceu s’obre a l’exposició Vídeo-Règim. Col·leccionistes a l’era audiovisual, un projecte comissariat per Carles Guerra; i el MNAC, amb Javier Panera de comissari, mostra obres de la Fundació Sorigué. Ambdues exhibicions obertes del 28 de maig al 6 de juny.

Com a novetat destacada d’enguany, s’impulsa la primera edició del Premi Discovery amb el suport d’Estrella Damm. Aquest projecte neix, segons els organitzadors, “amb l’objectiu d’apostar i reconèixer la recent producció de vídeos i films d’artistes internacionals a través d’una convocatòria oberta i gratuïta a la comunitat artística”. El guanyador rebrà 5.000 euros de dotació econòmica i les 10 obres finalistes s’exposen, en el marc de Loop, a l’Antiga Fàbrica Estrella Damm.

Elina Brotherus, The Black Bay Sequence, 2010. Presentada per gb agency (Paris) a la Fira LOOP 2014
Espai per a les obres sonores
Per primera vegada, el festival inclou una secció de peces sonores que han estat seleccionades per la comissària independent Anne-Laure Chamboissier. I és que el so és l’altra gran branca de la trobada del 2015, que es mou pel sorral movedís del videoart i obre i expandeix cada vegada més aquest concepte. Sota el paraigües Beyond the Image: Sound es presta atenció a “les pràctiques artístiques sonores que estan estretament relacionades amb la imatge en moviment”. Per això, Chamboissier és l’encarregada de dirigir un programa d’intervencions sonores a l’espai del claustre de l’Antic Hospital de la Santa Creu juntament amb l’artista Emmanuel Lagarrigue. Paral·lelament, l’artista Àlex Arteaga desenvolupa una sèrie d’intervencions, sota el títol Transient Senses, al pavelló Mies van der Rohe i a la Fundació Tàpies (amb tres assaigs sonors, del 28 al 31 de maig); i l’Arts Santa Mònica presenta l’obra Les guerrilles del sobreviure de Jordi Colomer.

Com ja comença a ser habitual, el festival Loop es propaga des de finals de maig per diversos entorns de la ciutat: el recent estrenat Museu de Cultures del Món, nombrosos espais del recinte de l’Antic Hospital de la Santa Creu, la Biblioteca Nacional de Catalunya, la Filmoteca, el mercat de la Boqueria, el Museu Picasso, l’Ateneu Barcelonès, el Museu Frederic Marès o el Palau del Baró de Quadras (actual seu de l’Institut Ramon Llull), el cinema Zumzeig, La Capella, la Virreina o el Reial Cercle Artístic... Un grapat de llocs, on, per uns dies, es poden descobrir les noves propostes de les pràctiques artístiques contemporànies dedicades al videoart, a la imatge en moviment i, en aquesta ocasió, també, a instal·lacions sonores.


Per tenir actualitzada la programació de Loop, consulteu: www.loop-barcelona. com

___
Publicat a Revista Bonart, maig-juny-juliol de 2015

1.6.15

Cànem, quatre dècades d’art i cultura a Castelló

Pilar Dolz porta el timó d’una de les galeries més veteranes del territori espanyol i no té cap intenció d’abandonar el vaixell

“Corria l’any 1974 –Pilar Dolz (Morella, 1945) fa memòria des de l’altre costat del fil telefònic– quan un grup de gent de Castelló interessats per la cultura vam decidir obrir Cànem. L’espai –recorda– naixia com una galeria oberta on hi passarien diversos esdeveniments culturals: concerts, conferències, presentacions de llibres, exposicions...” El 21 de desembre d’aquell mateix any acollien la primera exposició amb quadres de Boix, Heras i Armengol, i Joan Fuster en feia el text de presentació. “L’any 76 molts dels qui ho havien impulsat –m’explica– van començar a militar en partits polítics i es van anar desvinculant de l’espai i jo vaig quedar com a responsable de Cànem tenint clar que això era una botiga i que en cap cas viuríem de subvencions”. La resta, que diria aquell, és història, però és just aquí on comença el periple d’una de les galeries més veteranes del territori espanyol que, des de la perifèria dels pols culturals, s’ha fet un lloc en les principals fires d’art contemporani i a la intempèrie d’un mercat amb constants dificultats.

Mar Arza, De sus largas conjeturas, 2010

Argüeix que la clau de l’èxit és la complicitat amb els artistes amb els quals ha treballat (en representa més d’una vintena: Isidre Manils, Manel Margalef, Mar Arza...), els galeristes del territori i un públic fidel. “Quan vam començar –raona– era més fàcil perquè hi havia poques galeries i els artistes volien treballar amb nosaltres. La nostra proposta des dels inicis era la d’apostar per l’art més arriscat perquè –subratlla– l’art és risc, incloure artistes de les avantguardes històriques, deixar espai per a joves creadors del territori i per a peces d’altres galeries en les quals ens emmirallàvem, com la mallorquina Ferran Cano”. Amb unes sis-vuit exposicions anuals, entre col·lectives i monogràfiques, Cànem exposa pintura, escultura i produeix obra gràfica, gravats, videoart i llibres d’artista. Les fires internacionals han estat l’altre element que ha contribuït en la particular formula de l’èxit. En els darrers anys, ha participat a les fires de Miami, Lisboa, a Arco, Loop, Art Libris, Solo Projects de Basilea... “Les fires ens han servit –apunta Dolz– per col·locar els nostres artistes en bones col·leccions i fundacions d’arreu del món. A més, hem contat amb una sèrie de compradors que ens han sigut fidels durant tots aquest anys i als quals estem molt agraïts. Ara –es lamenta– el mercat és inexistent, però durant anys a Castelló s’ha comprat prou bé. Ha estat una ciutat amb diners i amb gent interessada per l’art i per la cultura. Potser el que no hem sabut fer bé és treballar amb les institucions de la zona perquè ens compressin obra”.

Amb tarannà optimista tira de refranyer i diu que li agrada recordar allò de què “les energies que gastem criticant les tenebres les podem utilitzar per encendre una làmpada”. La galerista que es considera botiguera i que, com a hobby, es dedica a fer gravats, contenta amb els homenatges rebuts, finalitzava, fa uns mesos, el seu discurs a la Universitat Politècnica de València, després de rebre la Medalla de Sant Carles, amb un entusiasta “endavant... 40 anys més”.

___
Publicat a Revista Bonart, maig-juny-juliol de 2015

19.5.15

Josep Almirall-Llusià: lluny de les poltrones dels museus

Conferència a propòsit de 'La vinya pintada' una instal·lació de l'artista Josep Almirall-Llusià, 
en el context del Congrés d'Art i Paisatge.
18-19 de juny (Vilafranca del Penedès-Subirats)


Lluny de les poltrones dels museus

“Estic a favor d'un art polític-eròtic-místic que faci alguna cosa més que apoltronar-se a un museu”. Això no ho dic jo, però podria subscriure-ho. La frase és de l’artista Claes Oldenburg, escultor suec, pioner del pop art i conegut per les seves escultures toves, transformant objectes d'ús quotidià en peces de gran escala, i per les seves espectaculars instal·lacions d’art públic. 

Perquè ens entenguem, una de les obres més conegudes d'Oldenburg és la peça Els mistos, que s'erigeix a la Vall d'Hebron de Barcelona, més concretament a l'avinguda Cardenal Vidal i Barraquer, 25. L'escultura, que es va inaugurar l'any 1992 amb motiu de la celebració dels Jocs Olímpics a la ciutat, fa uns 20 metres d'alçada i representa una capsa de llumins oberta amb un dels mistos encesos, amb flama, i uns quants més escampats per terra, trencats. Aquests llumins sobredimensionats formen part de la sèrie d'escultures, pensades per ocupar i relacionar-se amb l'espai públic i els vianants, amb les quals Oldenburg sacralitza (reproduint a gran escala) objectes d'ús quotidià. A més, Claes Oldenburg és un creador, admirat per Josep Almirall-Llusià.

Precisament, amb aquesta vocació d’art públic, d’acostar la seva obra a la gent, de sortir dels centres d’exhibició tradicionals, l’artista de La Granada Almirall-Llusià, fill i nét de pagesos, surt del seu taller per imaginar i executar l’any 2004, ara fa tot just 11 anys, La vinya pintada, l’obra de la qual hem vingut a parlar avui aquí: una proposta de land art a una de les seves vinyes, amb raïm varietat Chardonnay.



Es tracta d’una intervenció directa sobre el paisatge que li és més proper. De fet, fa unes setmanes, passejant per La vinya pintada, l’artista que coneix bé la terra, on intervé i conrea, em comentava entre ceps: “Si Dalí es va inspirar en l’Empordà, jo m’inspiro i creo en el Penedès”.

La seva proposta d'interacció amb l'entorn l'agermana amb l’earth art, més conegut com a land art, la corrent d’art contemporani que va néixer a finals dels anys seixanta als Estats Units i que utilitza la natura i els seus materials per crear. Ho podríem traduir com a “art terrestre” o “art de la construcció del paisatge”. Algunes de les peces més conegudes de land art són, per exemple: 

la Costa coberta, a Austràlia, de Christo: es va tapar durant 10 setmanes Little Bay per tal de frenar l'erosió natural de les roques,
les site sculptures de Robert Smithson, com el Moll en espiral al Gran Llac salat de Utah: una espiral de pedres negres de basalt i terra sobre les aigües del llac i envermellides per les algues i els residus químics,
o El llamp al camp de Walter de Maria: 400 vares d'acer col·locades a una zona desèrtica de Nou Mèxic per afavorir la caiguda de llamps durant les tempestes d'estiu habituals a la zona.


Però, en alguns casos, les peces de land art han estat controvertides i criticades per grups ecologistes per l'ús i l'abús que se n'ha fet del paisatge. Com a resposta, poc temps després, va néixer l'etiqueta d'art ambiental o eco art: l'art que aglutina aquelles expressions artístiques que respecten l'entorn (social, històric, paisatgístic) i són ecològicament responsables. En aquesta línia, José Albelda, professor de la Facultat de Belles Arts de la Universitat Politècnica de València, defensa que els projectes de land art són grans obres d'interacció amb el medi però que no formen part, en cap cas, d'un art ecologista ni ecològic. I llegesc textualment: “En els brillants inicis nord-americans, no descobrim cap desig de preservació del medi; més aviat de treballar amb les idees generals de territori, espai, escala, geometria i materialitat".

Arribats en aquest punt, diria que la proposta d'Almirall-Llusià, partint del seu tribut a la terra, des del respecte i el coneixement de l'entorn en el qual treballa, fan que el seu projecte d'art terrestre, compromès amb el paisatge (històric, social i natural) del Penedès pugui entendre's i llegir-se sota l'etiqueta d'eco art. L'entorn i el paisatge formen part activa de l'obra i l'artista altera la percepció de la vinya, però ho fa des del coneixement agrari i sense dificultar ni malmetre, en cap cas, el procés de cultiu i verema.

Almirall-Llusià tracta la vinya com a lloc on crear i, a la vegada, exposar i, òbviament, conrear. La vinya pintada està situada ran de la C-15, entre la sortida de Vilafranca del Penedès i la primera entrada a La Granada. És just aquí on el pintor desenvolupa la seva intervenció en el paisatge i realitza la seva proposta colorista d’art terrestre. “Prenent com a escenari la vinya –explica ell mateix– he volgut portar el color entre els ceps, fent servir els pals d’emparrar com a suport”. L'artista treu a l’exterior la seva paleta (vastament influenciada pels mestres del pop art) de colors vius i formes planes que utilitza per pintar manualment els 816 pals d’emparrar (216 punters i 600 d’intermedis; els qui coneixen bé el funcionament d’una vinya ja m’entendran) que ocupen les prop de dues hectàrees de vinya. Tot creant un interessant híbrid entre escultura, pintura i arquitectura del paisatge. Es tracta, doncs, d'un exercici de maridatge entre tradició agrícola i vocació artística.

Un dels artistes catalans que conreen això de l'art ambiental o aquest art terrestre que diríem responsable, Perejaume, ha desenvolupat, des del compromís amb el paisatge local i la natura, el concepte d'agrarietat, que tant li escau a La vinya pintada. A una conferència que va donar al Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, fa uns anys, entorn d'aquesta idea, Perejaume va explicar que “entenem l'agrarietat, com a cultiu de qualsevol mena de cosa. De l’espai, primer que res, qualsevol espai, en la mesura que no hem de pensar únicament a trobar un bon lloc sinó a contribuir que ho sigui”.

A la introducció del llibre Pagèsiques, publicat per Edicions 62, Perejaume insisteix en la seva idea agrarista i escriu “la potència de sembrar i conrear no és pas de natura exclusivament vegetal”. Llegim aquí “conrear” en un sentit més ampli, fins a arribar a l'artista que sembra, té cura i espera fins a veure germinar la seva obra. L'agrarietat, sense limitar-nos a una definició literal i ruralista, seria tenir cura de tots aquells llocs que ens envolten i en els quals hi fem vida.

Una altra de les característiques de La vinya pintada és, sens dubte, la seva qualitat d'art efímer. L’erosió natural, les inclemències meteorològiques, el pas del temps i les estacions s’encarreguen de transformar dia a dia aquesta intervenció d’art terrestre. Aquesta és, alhora, la fortesa i la feblesa de qualsevol obra de land art i La vinya pintada no se n’escapa. La natura sempre s’imposa i modifica la creació de l’artista dia a dia.

Les fulles dels ceps, és i ha de ser així, cobreixen els pals d’emparrar intermedis pintats acuradament (cada pal és una peça única), amb l’arribada, any rere any, de la primavera i els rosers tapen de flors vermelles i roses cada un dels pals punters. D'aquesta manera, podem dir que, el paisatge, durant uns mesos, es menja i difumina la peça colorista. La pluja, les gelades i els llargs dies de sol van modificant i canviant el color i la textura de cada uns dels pals. Aquestes són les regles del land art i l’artista les coneix i respecta.

Finalment, però, com en tot projecte d'art terrestre i art efímer, sempre ens quedarà el testimoni dels documents gràfics: fotografies i vídeos. I imagin que, amb aquesta consciència de saber que l’obra creada no perdurarà immutable per sempre, Almirall-Llusià decideix enregistrar tot el procés de creació i execució del projecte.

El vídeo La vinya pintada, que es presenta ara i aquí en première, us permetrà reconstruir mentalment aquesta obra que, d'alguna manera, es pot llegir com un tribut al paisatge, des del coneixement i el respecte per la terra, i, sabedor de la finitud de la peça, com un pols al pas del temps.

13.5.15

Omnipresència femenina

La GaLeRia de Sant Cugat del Vallès presenta, del 17 d’abril i fins a principis de juny, Entre Línies, de l’artista Didier Lourenço

La figura de la dona és recurrent en tota l’obra de Didier Lourenço (Premià de Mar, 1968). El pintor es fixa en l’actitud i s’entretén en la mirada d’una dona que es resisteix a identificar: “els rostres són inventats, és una senyora universal”. La presència femenina és el tema principal de les seves peces. En ocasions, apareix prenent un cafè (Taula), al llit (Sweet dreams), en bicicleta (Soft) o acompanyada per un gat (El jardí). I, gairebé sempre, aquestes protagonistes anònimes cerquen la mirada del visitant.

Didie Lourenço, Invisible
A Entre Línies s’exposen una quarentena d’olis sobre tela i una vintena de pintures sobre paper. Lourenço desxifra el títol argüint que “totes les peces expliquen una història, aquella que tu hi vulguis trobar; cal llegir entre línies, buscant en les mirades de cada una d’elles, anar més enllà de la plasticitat, de la textura i dels colors”.  A Invisible (She), fa un pas més i construeix el rostre a partir de més d’un centenar de petits retrats amb la idea de “amagar algú darrera múltiples cares”. El pintor practica una figuració inventada creant una realitat pròpia per a cada quadre. Per això, sovint munta una escenografia per al personatge, com si es tractés d’una casa de titelles, alça la maqueta d’una habitació i hi col·loca la dona que ha modelat en plastilina. Fotografia aquesta nova realitat i, a partir de la instantània, pinta. A la mostra també es pot veure una de les maquetes i l’obra resultant: La siesta.


Aquesta és la novena exposició individual de l’artista a La GaLeRia i tal i com escriu el galerista Jordi Batlle al catàleg: “és un pas més en la consolidació del llenguatge de Lourenço i representa un gir cap a plantejaments més conceptuals i poètics”.
___
Publicat a Revista Bonart, maig-juny-juliol de 2015

15.4.15

Escultura espanyola. Segles XX-XXI

El títol de l’exposició ja ho diu tot, o gairebé. Estem davant d’una selecció d’escultura espanyola realitzada durant els darrers cent anys. El recull, que  ha estat cosa de Kosme de Barañano, inclou peces dels principals escultors del territori, però no hi són tots. 

“És una aposta personal –es defensa, abans de possibles atacs, en el text del catàleg–, és la meva reflexió que comença pel millor escultor basc, Paco Durrio, i acaba amb l’obra d’un alumne de fa anys, David Rodríguez”. Entremig, es traça un recorregut pels camins sinuosos –per tècniques, materials i conceptes– de l’art d’esculpir i modelar. Una vintena d’obres que donen una idea general del que s’ha fet i del que es fa avui en termes escultòrics.

Juan Muñoz, Blotter figure with shutter III, 1999

La ceràmica El Gran medallón con figura o El sueño de Eva (1908), de Durrio, serveix per començar. A continuació, dos aiguaforts de Picasso, que formen part de la meravellosa Suite Vollard (1930-1937), donen fe de l’interès de l’artista per l’escultura. És una llàstima que no s’hagi pogut incloure cap obra del malagueny que es qui, de nou, agafa una de les arts i la porta fins a límits aleshores insospitats, plantejant nous horitzons. Però, no ens desviem i tornem a la sala. L’exposició transcorre –no necessàriament de manera cronològica– amb El Picador (1925), de José de Creeft; dos autoretrats de Julio González i el bronze Femme dite ‘Les trois plis’ (1931); la fusta Ilarik II (1954), de Chillida; i es desenvolupa amb una nòmina de noms prou previsible (no per això menys valuosos): Gargallo, Miró, Clavé, Palazuelo, Tàpies, Plensa... Fins arribar a la peça que es veu des de la porta i espera al final de l’espai: Blotter figure with shutter III (1999), de Juan Muñoz.

És interessant trobar una mostra d’aquestes característiques –algú diria, més pròpia d’un centre d’art– on la majoria de peces venen cedides per fundacions privades o museus. Una exhibició ambiciosa que, en definitiva, serveix per posar en solfa l’obra dels artistes que sí són representats per la galeria: Blanca Muñoz, Manolo Valdés, Francisco Leiro, David Rodríguez, Martín Chirino i Antonio López.


4 estrelles

Galeria Marlborough. Fins al 9 de maig.
__
Publicat a Time Out, 15/04/1

1.4.15

Prophetia

Una pedra mil·lenària i una bala de 1941. La desconcertant peça de Jimmie Durham, The History of Europe, que treu les vergonyes d’una suposada identitat del continent, dóna la benvinguda a aquesta exposició colpidora sobre el desencís del projecte europeu.

S’actualitza el mite grec i en aquest nou ara i aquí, són els homes de negre de la Troika els qui han segrestat (la idea d’) Europa. El vell continent està tocat: una potent crisi econòmica, política i social assola el territori i fa trontollar les estructures del sistema actual. S’ha acabat el somni. Blinda, de Jorge García, remet als murs que s’han alçat de manera recurrent (de la Grècia clàssica als de Ceuta i Melilla). Sobre filat enrotllat descansa en lletres lluminoses el lema Post-Optimism. I entorn de la fal·làcia de la lliure circulació de persones, Mateo Maté realitza l’espai escultòric Área restringida (Europa).

Pelayo Varela, Las diez y diez (2015)
S’inclouen obres del 1989, quan cau el mur de Berlín, i fins a dia d’avui. La unió monetària com eix d’Europa. Muntadas presenta una catifa amb la bandera europea. Al cor de les estrelles que són els estats hi ha les antigues monedes nacionals. Bassanos signa una estora feta amb el mateix nombre de fulls que la Constitució grega, però en blanc. O com els marcs legislatius perden contingut en pro d’altres interessos.

Prophetia no ofereix respostes esperançadores ni receptes miraculoses per fer front a la incertesa, sinó una lectura directa i sense embuts de les debilitats i els fracassos de la Unió. A Las diez y diez, Pelayo Varela ha escrit sobre la paret diversos fragments de la Carta dels Drets Fonamentals. A damunt ha construït el mecanisme d’un rellotge amb les busques esmolades que, a mesura que passa el temps, van rascant i esborrant cada un dels mots: allò que un dia es va consensuar democràticament s’esvaeix d’una passada. Al llarg de la vintena de peces que conformen la mostra, comissariada per Imma Prieto, es respira la manca d’il·lusió per una Europa que ja no és la dels ciutadans i que, comandada des dels despatxos de Brussel·les per tecnòcrates i buròcrates encorbatats, esdevé un projecte cada vegada més qüestionable.

3 estrelles


Fundació Joan Miró. Fins al 7 de juny.
__
Publicat a Time Out, 18/03/1